Para Piaget, el pensamiento infantil pasa por tres fases que es  el pensamiento Autista, el Egocentrismo y el pensamiento Social y lógico. El primero hace referencia a la etapa inicial del pensamiento del niño; ” es también llamada irrealista y tiene cierto contacto con la realidad, esta fase es muy narcisista, porque el ser busca la satisfacción personal, mediante alguna acción”(Bleuler). Piaget por su parte lo relaciona con el subconsciente y lo determina como el pensamiento que persigue un objetivo que no esta presente en la conciencia y que satisface deseos mediante imágenes, obedeciendo a leyes propias. Esta etapa predomina en la niñez y se va convirtiendo en realista bajo la presión social.

El egocentrismo está entre el Autismo y el pensamiento Socializado o Lógico, porque intenta adaptarse a la realidad pero aún sigue siendo individualista; es la relación que adjunta todas las características lógicas del niño como el Realismo Intelectual, el Sincretismo y la Dificultad para comprender las relaciones; es insensible a la experiencia y puede manifestarse en el habla y el pensamiento del niño. El habla egocéntrica no  necesariamente manifiesta el pensamiento egocéntrico, sino que además participa en la actividad del niño, facilitando la transición del habla externa a la interna.  Esta manifestación se caracteriza por contener enunciados de sí mismo, pero  a la edad de los 7 u 8 años, comienza un periodo de reflexión y las  características egocéntricas desaparecen de las operaciones perceptivas del niño, pero permanecen en lo verbal. Piaget afirma que esta fase no influye en el comportamiento del niño, sino que es vista como la manifestación de la ausencia de las relaciones sociales pero que a la vez es muy comunicativa.

Además el Sincretismo es una expresión del egocentrismo porque está entre el pensamiento Lógico y el simbolismo de los Sueños. Según Sigmud Freud, la formación de las imágenes de los sueños pasan por dos fases, La primera es la Condensación, en donde las imágenes se agrupan en una sola y la segunda es el Desplazamiento, en donde las cualidades de algunos objetos son transferidas a otros. Jean Piaget afirma que el Sincretismo está entre la Condensación (proveniente del pensamiento lógico)  y el Desplazamiento (parte del simbolismo de los sueños).

Pero a través de experimentos, se determinó una falencia en las teorías de Piaget, puesto que el egocentrismo no se va desvaneciendo tal y como lo afirma, sino que se va interiorizando, así pues el niño expresa su egocentrismo verbalmente, mientras que un adulto no lo manifiesta, sino que lo expresa a través del pensamiento interno. La ley de la toma de conciencia, que es una de las bases del pensamiento de Piaget, también ayudó a fundamentar la idea de que un impedimento altera el consciente en la actividad y disminuye el pensamiento egocéntrico del niño, hasta que comprende la situación, esto muestra que el egocentrismo interfiere en las actividades del infante. Esta idea expone que el desarrollo del pensamiento infantil va desde lo Social, pasa por el Egocentrismo y se Interioriza; ésta es una teoría Filo y Ontogenética; y contradice el planteamiento de Jean Piaget.

El pensamiento Social y Lógico es aquel que se va adquiriendo mediante las relaciones sociales y la influencia por las leyes lógicas y sociales que lo rigen; este tipo de pensamiento persigue un objetivo presente en la mente y busca la satisfacción de necesidades sociales

La Teoría de Piaget sobre el lenguaje y pensamiento del niño

Piaget afirma que los niños crean de forma activa su propio conocimiento del mundo y atraviesan cuatro fases dentro del desarrollo cognitivo. Dos procesos son fundamentales para esta construcción cognitiva del mundo: organización y adaptación. Para dar sentido a nuestro mundo, organizamos nuestras experiencias. Pero no sólo organizamos nuestras observaciones y experiencias, sino que también adaptamos nuestro pensamiento para incluir nuevas ideas porque la información adicional fomenta la comprensión.

Piaget creía que nos adaptamos de dos maneras: mediante la asimilación y la acomodación. La asimilación se produce cuando los individuos incorporan nueva información a su conocimiento existente y la acomodación ocurre cuando los individuos ajustan la nueva información.

Piaget también creía que atravesamos cuatro periodos en la comprensión del mundo. Cada una de estas fases está relacionada con la edad y consta de diferentes formas de pensamiento. ¿Cómo son los cuatro estadios del desarrollo cognitivo de Piaget?

Piaget propuso que los niños  atraviesan por una serie de cuatro etapas en un orden fijo, las cuales difieren no sólo en la cantidad de información adquirida en cada una, sino también en la calidad de los conocimientos y la comprensión. El desarrollo de las etapas lo abordo desde un punto de vista interaccionista, planteando que el movimiento de una etapa a la siguiente ocurre cuando el niño alcanza un nivel apropiado de maduración y está expuesto a tipos de experiencias pertinentes, sin tales experiencias  los niños no pueden alcanzar un nivel más elevado de desarrollo cognoscitivo.

Las cuatro etapas propuestas por Piaget son: sensorio motriz, pre operacional, de operaciones concretas y de operaciones formales. Enseguida se abordara a detalle cada una de las etapas.

Etapa sensorio motriz: abarca desde el nacimiento hasta los dos años. Durante este estadio los niños basan su comprensión del mundo alrededor de los objetos que tocan, chupan, muerden, agitan, etc.

Al inicio de esta etapa  los niños tienen poca competencia para representar el ambiente mediante imágenes, lenguaje u otro símbolo, y carecen de lo que Piaget denomina permanencia del objeto (la conciencia de que los objetos aún existen aunque estén fuera de nuestra vista).  Antes de los nueves meses, los niños no se esforzaran por buscar un juguete que este oculto bajo una almohada, puesto que si el objeto no se encuentra dentro de su campo visual, es como si dejara de existir. No obstante, aproximadamente poco después de los nueve meses de edad, comenzara a buscar a buscar activamente el objeto ausente, lo que indica que ha desarrollado una representación mental del juguete.  De tal forma, que la permanencia del objeto es un elemento crucial que se desarrolla durante esta etapa.

Etapa  pre operacional: de los 2 a los 7 años. El desarrollo más importante durante esta etapa es el uso del lenguaje.

Los niños desarrollan sistemas de representación interna (esquemas) que les permiten describir personas, sucesos, sentimientos, etc.,  incluso pueden llegar a usar símbolos durante el juego, por ejemplo, cuando pretenden que un libro que deslizan sobre el suele es un carro.

A pesar de que el niño posee un pensamiento más avanzado que en la etapa anterior, su pensamiento aún es cualitativamente inferior que el de la edad adulta. Esto  se puede ejemplificar,  cuando se observa a un niño que atraviesa por esta etapa con un pensamiento egocéntrico, es decir, una forma de pensar en la que el niño percibe completamente el mundo desde su propia perspectiva.

Según Piaget la lógica del niño es el egocentrismo de su pensamiento, el cual interviene como una posición media entre el pensamiento autista y el pensamiento dirigido.

El pensamiento dirigido es consciente y persigue los propósitos presentes en la mente del sujeto que piensa. Es inteligente, es decir, se adapta a la realidad y se esfuerza por influir sobre ella. Es susceptible de verdad y error y se comunica a través del lenguaje. El pensamiento autista es subconsciente, las metas que persigue y los problemas que se plantea no están presentes en la conciencia. No se adapta en la realidad externa, pero crea una realidad de imaginación y sueños.  El pensamiento dirigido es social y pensamiento autista, por el contrario, es individualista y obedece al establecimiento de leyes especiales propias

Etapa de operaciones concretas: desde los 7 hasta los 12 años de edad. El dominio del principio de conservación marca el comienzo de esta etapa. Sin embargo, los niños aún no entienden completamente algunos aspectos de la conservación (como el peso y el volumen) durante varios años. Durante este periodo, los niños desarrollan la capacidad de pensar en forma más lógica y comienzan a superar parte del egocentrismo característico de la etapa  pre operacional.

Otro elemento que desarrollan durante esta etapa, es el concepto de reversibilidad, la idea de que algunos cambios se deshacen al revertir una acción anterior. Por ejemplo, entienden que cuando alguien tiene una bola de plastilina y la alarga en forma de salchicha, esa persona puede crear de nuevo la bola original al revertir la acción.

Etapa de las operaciones formales: de los 12 años a la edad adulta. A lo largo de este periodo, se desarrolla un pensamiento abstracto, formal y lógico. El pensamiento ya no está ligado a sucesos que los individuos observan en el entorno, sino que son capaces de hacer abstracciones y resolver problemas. Quienes atraviesan por esta etapa pueden abordar los problemas de manera sistemática, como si fuesen científicos que realizan un experimento, examinan los efectos de las variables sobre otras.

Según Piaget, el nexo que unifica todas las características específicas de la lógica en el niño es el egocentrismo de su pensamiento, y refiere a este rasgo central todos los otros que encuentra, como el realismo intelectual, el sincretismo y la dificultad para comprender las relaciones. Describe el egocentrismo como ocupando, genética, estructural y funcionalmente una posición intermedia entre el pensamiento autista y el dirigido.

Para resumir diremos que el autismo es la forma original y primera del pensamiento; la lógica aparece relativamente tarde, y el pensamiento egocéntrico es el vínculo genético entre ellos.

Nuestros trabajos nos indican que el lenguaje egocéntrico no permanece durante mucho tiempo como un simple acompañamiento de la actividad infantil. Aparte de ser un medio expresivo y de relajar la tensión se convierte pronto en un instrumento del pensamiento en sentido estricto, en la búsqueda y planeamiento de la solución de un problema. Un accidente ocurrido durante una de nuestras experiencias provee una buena ejemplificación de una forma en la cual el lenguaje egocéntrico puede alterar el curso de una actividad: un chico de 5 años y medio se encontraba dibujando un tranvía cuando se le quebró la punta del lápiz; trató, sin embargo, de terminar la circunferencia de una rueda, haciendo fuerte presión sobre el papel, pero no quedaba más que una profunda marca sin color; entonces murmuró para sí: “está rota”; apartó el lápiz, en su lugar tomó las acuarelas y comenzó a dibujar un tranvía roto, luego de un accidente. Continuó hablando consigo mismo de tanto en tanto sobre el cambio de dibujo.

La expresión egocéntrica del niño provocada accidentalmente afectó en tal forma su actividad que es imposible confundirla con un simple derivado, considerarla como un acompañamiento que no interfiriera la melodía. Nuestras experiencias muestran cambios de un alto grado de complejidad en la interrelación de actividad y lenguaje egocéntrico. Observamos cómo este último señalaba primero el resultado final de un punto cambiante en una actividad, luego se trasladaba gradualmente hacia el centro, y finalmente se ubicaba en el comienzo de la actividad para asumir una función directiva y elevar los actos del niño al nivel del comportamiento intencional. Lo que sucede aquí es similar a lo que ocurre en la bien conocida secuencia de desarrollo del nombre de los dibujos. Un niño pequeño dibuja primero, después determina qué es lo que ha dibujado; en la edad siguiente pone nombre al dibujo cuando está a medio hacer y, finalmente, decide de antemano qué es lo que va a dibujar.

En la obra de Piaget no figura nada de lo dicho anteriormente, pues él cree que el habla egocéntrica desaparece de modo total. En sus trabajos se concede poca importancia a la elucidación específica del desarrollo del lenguaje interiorizado, pero desde que éste y el egocéntrico verbal cumplen la misma función, la implicación podría ser que, si como sostiene Piaget, la etapa del egocentrismo precede al lenguaje socializado, entonces el interiorizado debe preceder también al habla socializada, presunción insostenible desde el punto de vista genético.

Nosotros consideramos que el desarrollo total se produce en esta forma: la función primaria de las palabras, tanto en los niños como en los adultos, es la comunicación, el contacto social. Por lo tanto, el primer lenguaje del niño es esencialmente social, primero es global y multifuncional; más adelante sus funciones comienzan a diferenciarse. A cierta edad el lenguaje social del niño se encuentra dividido en forma bastante aguda en habla egocéntrica y comunicativa. (Preferimos utilizar el término comunicativo en lugar de la forma de lenguaje que Piaget llama socializado, pues considera que ha sido otra cosa antes de convertirse en social.) Desde nuestro punto de vista, las dos formas, tanto la comunicativa como la egocéntrica son sociales, aunque sus funciones difieran. El lenguaje social emerge cuando el niño transfiere las formas de comportamientos sociales, participantes a la esfera personal-interior de las funciones psíquicas. La tendencia del niño a transferir a sus procesos interiores, patrones de comportamiento que fueron anteriormente sociales, es bien conocida por Piaget. Él describe en otro contexto cómo los argumentos entre niños dan lugar a los comienzos de la reflexión lógica. Sucede algo similar, creemos, cuando el pequeño comienza a conversar consigo como lo ha estado haciendo con otros, cuando las circunstancias lo fuerzan a detenerse y pensar, él ya está listo para pensar en voz alta. El lenguaje egocéntrico, extraído del lenguaje social general, conduce a su debido tiempo al habla interiorizada, que sirve tanto al pensamiento autista como al simbólico.

El lenguaje egocéntrico como forma lingüística aparte, es un eslabón genético sumamente importante en la transición desde la forma verbal a la interiorizada, una etapa intermedia entre la diferenciación de las funciones del lenguaje verbal y la transformación final de una parte de éste en lenguaje interiorizado. Este papel transicional del habla egocéntrica es el que le confiere tan gran interés teórico. La concepción total del desarrollo del lenguaje difiere profundamente de acuerdo a la interpretación que se le dé al papel del lenguaje egocéntrico. Hasta ese punto nuestro esquema de desarrollo (primero social, luego egocéntrico, más adelante lenguaje interiorizado) contrasta tanto con el tradicional esquema conductista (lenguaje oral, cuchicheo, lenguaje interiorizado) como con la secuencia de Piaget (desde el pensamiento autista, no verbal al lenguaje socializado y al pensamiento lógico a través del pensamiento y lenguaje egocéntricos). En nuestra concepción la verdadera dirección del desarrollo del pensamiento no va del individual al socializado, sino del social al individual.

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